Felicidad relativa en rojo
Pavese supo de tormentas y se dejó arrastrar por ellas. Yo vivo las mías, solo, por decisión, por terquedad, por obcecación, por querer ir contra corriente, por tomar más compromisos, por aprensión de dejar un mundo donde no quiero más estar, pulsando el botón rojo con este cuerpo que ya se consume al volver a empezar. El sueño no es consuelo, es evocación y escape, es punto de fuga de un momento presente que se proyecta a un futuro de incertidumbres. Una explosión lejana que …



